lunes, 4 de enero de 2010

Capitulo 2 "Huida"

Beltane frunció los labios y miró al chico. ¿Cómo se atrevía a hablarla así? se sintió pequeña y la mirada azul del chico era fría. Pero no se dejó amedrentar.

-No. Ten tú cuidado por dónde vas-replicó friamente- Idiota, no oses insultarme.
-Es la gente como tú la que echas a perder los reinos. Aparta.

Beltane se vió echada a un lado por una de las manazas de aquel chico tan alto. Les crujieron los dientes de rabia. ¡Nadie la pisoteaba de esa manera! ¡Ella tendría la última palabra y solo ella! Para eso era la princesa, por algo era Beltane. Golpeó levemente el hombro del hombre y se cruzó de brazos. El desconocido se volvió con rabia contenida. ¿Por qué aquella estúpida niñata le molestaba? No tenía tiempo para juegos.

-¡Por tus palabras hacia mí, ya habrías sido ejecutado! Tenlo en cuenta-le avisó Beltane. Sonrió. Ya estaba, ella siempre decía la última palabra. Se iba a volver cuando...
-¿Te crees la princesa del reino, niñata? No tengo tiempo para tus estupideces...-y volvió a caminar.

No hay porqué decir que Beltane echaba humo. ¡Qué descaro más grande! Le siguió como un perro a un hueso con pedazos de carne.

-¡Exactamente soy quien tu dic...!-se calló. No podía revelar su identidad, iba de incógnita. El chico la miró de reojo y siguió su camino.
-Ya, seguro... eres la duquesa del reino...
-¡Soy algo más importante que...!-¡mierda! Tenía que aprender a callarse de vez en cuando. Beltane se tapó la boca y se mordió el labio- ¡No tengo porqué hablar contigo, eres un perfecto desconocido!
-Exacto, un perfecto desconocido. Y no deberias hablar conmigo-gruñó el chico.
-¡Exacto!-sonrió Beltane satisfecha de haber ganado al fin.

El chico se dió la vuelta y la miró, furioso de una vez.

-¡Mira niñata! ¡Me estas contando tu vida y no me interesa! Si te aburres te compras un perro pero déjame en paz. Vete, eres como una pulga...
-¡Ah!-Beltane estaba sorprendidísima. No se le pasó desapercibida la mirada que le echó, de arriba a abajo con desprecio, el joven- ¡Eres un idio...!

Fué de repente, cuando una flecha se clavó en la pared del edificio de al lado. Los dos se quedaron mudos y durante unos instantes no se enteraron. Beltane abrió los ojos sorprendida. El chico miró a su izquierda y abrió los ojos. Decidió salir por pies entre la multitud. Beltane le siguió asustada. ¿Qué era aquella flecha? ¡la habian descubierto? ¿Cómo era posible? ¡Ni siquiera se habia quitado la capucha! Dejó escapar un grito ahogado mientras seguía a la mole que era el tío con el que había discutido.

El chico gruñó. ¿Cómo le habían descubierto tan rápido? Era imposible, salir de allí era lo menos peligroso. Torció por un callejón y respiró hondo parándose. ¡Por dónde se salía rápido? Algo se chocó contra él. Miró tras de sí. Era aquella niña tan molesta.

-¡¿Qué haces?! ¡¿Por qué me sigues?!
-¡¿Te persiguen?!-preguntó la chica- ¡¿O me persiguen a mí?!
-¡¿Te persiguen?!-preguntó furioso Otra flecha se clavó cerca de sus caras.

beltane gritó. El chico miró hacía arriba, en los tejados había un encapuchado con un arco y estaba cargando otra nueva flecha.

-¡¡Corre!!

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